La historia de Pepe Lotudo
Pepe era un hombre muy religioso. De esos que andan citando párrafos de la Biblia en cada situación que lo amerite, de esos que asisten a misa todos los domingos, de esos que ponen la otra mejilla ante una agresión.Su vida era realmente un ejemplo de lo que debía ser un cristiano: no comía carne en semana santa, lloraba cada vez que veía La Pasión de Mel Gibson y se persignaba cada vez que veía una cruz a pocos metros de distancia.
Como todos los días, Pepe llegó de su trabajo, cansado y hambriento. Su mujer, llamada María como la Virgen, lo sorprendió con una noticia.
- Estoy embarazada.
- Que noticia tan maravillosa...
- Pero este hijo que espero...
- ¿Que pasa? ¿Es mogólico, tiene algún problema de salud? No me asustes por favor...¿que pasa?
- Este hijo no es tuyo.
- ¿Cómo que no es mío?
- Dejame que te explique...Ayer vino el Angel Gabriel...
- Cuando lo agarre a ese Angel Gabriel le aserro las pelotas (Pepe era carpintero).
- Bajá un cambio che! Ayer vino el Angel Gabriel y me anunció que estaba embarazada del Espíritu Santo.
- ¡¡Vos me engañaste con otro!!
- Vos siempre tan desconfiado! ¿Acaso no te das cuenta que esto es un milagro?. ¿Fui la elegida?
- ¿La elegida para qué?
- La elegida para engendrar al próximo hijo de Dios...
- Pero Dios ya tuvo un hijo...
- Y bueno, parece que quiere otro...
Pepe la quedó mirando con expresión de asombro. Su primera reacción natural fue la duda. Pero los hombres son así, un poco desconfiados, siempre pensando en sexo y esas cosas, no es que este mal, es simplemente su naturaleza.
- Y este "embarazo divino"- continuó Pepe- ...ya sé...no me digas... se produjo cuando yo estaba trabajando...
- No importa en qué momento fue amor. Lo importante es que vamos a ser padres del hijo de Dios!!!
- ¡¡Vos estuviste con otro!! ¡¡No me jodas!!
- No, te juro por Dios que no!.
- Justo a mí - gritaba Pepe enfurecido- ¡¡justo a mí, el Espíritu Santo me viene a hacer carnero!! ¡¡Si el Espíritu Santo tuviera cuerpo lo cago a patadas!!
Como nunca antes en su vida, la fe de Pepe empezó a debilitarse peligrosamente. Su mente le hacía preguntarse cosas horribles. Se imaginó al Espíritu Santo teniendo sexo salvaje con su esposa María. ¿En qué posición lo habrían hecho, la habría tenido grande, ella habría gozado? Pepe era muy Cristiano, pero no por eso pelotudo. Este asunto le sonaba más a infidelidad que a intervención divina.
Ofuscado, confundido y deprimido, Pepe trató de calmarse. Se retiró al patio de su casa a fumar un cigarrillo y a meditar lo acontecido. Se sentó en la reposera, tomo aire, cerró los ojos y recorrió con su mente la vida de su esposa, su comportamiento, sus actitudes, su manera de conducirse en la vida. Y pensaba...y analizaba...
Ella había estudiado en un colegio de monjas el Santa María de Dios, era maestra de religión, provenía de una familia conservadora, enseñaba catecismo en la parroquia, llegó virgen al matrimonio, él había sido su único hombre en la vida.
- No puede ser - se dijo- sé qué clase de mujer es mi esposa. De eso no hay dudas. Tiene que ser un milagro no queda otra...
Pasó el tiempo y exactamente un 24 de diciembre en una clínica privada (no en un establo) María dió a luz a Jesús (así le habían llamado), el hijo de Dios...y claro, también de Pepe...
...Y cuando Pepe tomó por primera vez al niño Jesús en sus brazos, trató de buscar algún parecido con su persona, su pelo, el color de los ojos, la forma de la boca, etc. Pero nada...el niño era todo lo contrario a él. Pepe era morocho, bajito y gordo como Sancho Panza y el bebé más bien alto, de tez blanca y de ojos azules.
-La puta que te parió!! -gritó Pepe en medio de la Sala de partos!.
-A esto ya lo hablamos amor -contestó María con lágrimas en los ojos- por favor no empieces de nuevo con eso de la infidelidad.
-Claro, para vos es fácil. Andá a convencer a los muchachos ateos de la carpintería del embarazo por intervención Divina!!. Me van a gritar Carnero en todo el barrio!!
-¿¿Y qué querés que haga?? Decile a Dios que le exija forro al Espíritu Santo!!
Otro motivo para acrecentar el enojo de Pepe fue cuando su mujer le comunicó la cuenta que había que pagar en concepto de internación en la clínica:
- Mi amor, tenemos que pagar $5.000 - dijo ella en voz baja.
- La puta que te parió!! Que lo pague el Espíritu Santo!! -bramó Pepé, mientras se retiraba enojado de la sala de partos a fumar un cigarrillo en el patio de la clínica. Una vez ahí, respiró hondo, prendió un pucho y volvió a pensar todo esto que le estaba pasando...
- ¿Será verdad que este hijo fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo?
Y así, entre dudas y especulaciones sobre el origen divino del niño y el voto de fidelidad de su esposa Pepe se consoló diciendo:
- Y bue...Algún día sabré la verdad, algún día... como que me llamo Pepe Lotudo.
Publicado por Javier Sánchez




Comentarios sobre La historia de Pepe Lotudo
Muy bueno, una nueva version mas acorde a las necesidades actuales. Saludos.
Jaja,,
coon uunos coompañeeros deel coole,,
inveentamoos uuna histooria dee Pepe Lotudoo,,
jajja,,
peero nuunca noos imaginaamos qq existiaa eestoo !!