El ladron pacífico
Ese día apareció en el Banco un travesti de unos 35 años, alto, de contextura atlética, teñido de rubio sus cabellos, anteojos de sol y gestos muy amanerados. Era Juancito Punchi, más conocido por todos como "Caballo de polo" ( grandote, fuerte y con la cola recogida).
Punchi se acercó al mostrador donde atendía el cajero Martínez, sacó un talonario y educadamente le ofreció venderle una rifa al bancario, pero éste, con gesto de pocos amigos, no tardó en rechazarlo:
- No tengo plata - dijo- mandáte a mudar haceme el favor!
- Es solo una rifita de $1 Don Martínez-dijo el travesti amablemente.
- Noooo!!!, ¿No me entendés?. No me interesa!!!
Inmediatamente Punchi, se sacó lo anteojos, lo miró fijamente a los ojos y le espetó con voz afeminada pero no por eso desafiante:
- Si no me comprás... voy a hablar de algunas cositas que hicimos bebé...
Y en ese momento, un profundo silencio se apoderó del lugar. Era tanta la tensión que había, que todos los cajeros perdieron la cuenta de las operaciones que estaban realizando (algo casi imposible).
Y Don Martínez, que era un hombre frío y calculador, sereno como agua de pozo (por lo menos hasta ese momento de su existencia), sufrió de taquicardia, le sudaron las piernas, las manos y la frente, estuvo al borde del desmayo...solo atinó a decir con vos temblorosa y entrecortada:
- Dame..dame...te compro to-to- todo el talonario, te lo compro-y sacó de su bolsillo un billete de $100.
- Ay gracias, sos un amor- dijo el hombre carente de testosterona- ¿Te cuento que rifamos Martínez?
- No...no!! Andá nomás... Tengo que seguir trabajando.
Al día siguiente, Punchi apareció con otro talonario de rifas, pero esta vez se dirigió al 1º piso en busca del Tesorero del banco. Y en cuestión de minutos, bajó las escaleras sonriente, agitando entre sus manos un reluciente billete azulado con la cara de Mitre.
Días después, la misma historia, más talonarios de rifas convertidas rápidamente en efectivo, después de brevísimas visitas a las oficinas del gerente, presidente, etc.
- Uhh, ahí viene el "Mono Manco" otra vez - le dijo el guardia de seguridad a un cajero.
- ¿Y por que "Mono Manco"?
- Por que pela la banana con el orto!! - dijo el guardia que era un tipo muy orrrrdinario.
A la semana siguiente, Juancito volvió al banco esta vez para abrir una cuenta y sacar un préstamo de $ 150.000 a pagar en 30 años y sin intereses. Lo más curioso de todo es que no tuvo que presentar ningún documento, ni "hacer cola", ni perder varios minutos como es costumbre al hacer estos trámites.
Semanas más tarde, el banco se presentó en convocatoria de acreedores y 700 personas quedaron desempleadas. Meses más tarde 20.000 empleados correrían la misma suerte al cerrarse otros bancos como el Francés, el Galicia, el Nación, todas entidades que Punchi visitaba con regularidad. Qué loco!!...Punchi abría sus nalgas y en el acto se cerraba un banco...eso es poder!
Me cuesta entender que por las apetencias sexuales desviadas de funcionarios bancarios libidinosos de traje y corbata, temerosos del "qué dirán", se fundan bancos y queden sin trabajo tantas personas. Estos bancarios son una mierda, después se quejan cuando la gente los tilda de hijos de puta!!
Volviendo al tema, Juancito Punchi levantó una fortuna increíble con el paso de los años. Su "Modus Operandi" consistía en el chantaje sexual. Los gerentes de los bancos se la metían hasta el "fondo" y luego Punchi los dejaba sin "fondos". El mismo lo explicaba diciendo: "en un primer momento de la relación, los gerentes son activos conmigo y yo pasivo, pero en otro momento, yo dejo de ser pasivo para llevarme sus activos".
¿Robar un banco con una banda armada? ¿Forzar una caja de seguridad? ¿Tomar rehenes? ¿Tirotearse con los uniformados? No...no...no, nada de eso!!! Los tiempos habían cambiado y Punchi era un pionero en esta nueva modalidad de asalto que no tardó en extenderse a otros países. Mientras los antiguos ladrones entraban con bandas armadas para robar los bancos, Punchi lo hacía solo y desarmado. El jamás disparó una bala. De ahí el apodo que le puso la prensa y por el que fue conocido en todo el mundo: El de "Ladrón pacífico", por que él no disparaba balas...simplemente se las comía...
Publicado por Javier Sánchez




Comentarios sobre El ladron pacífico
buenisimo ....... asi aprenderan que por una mierda se pierde el dinero que con sus cojudos ganaron