Robo a un banco de esperma
Aquel día, sucedió lo impensado: un sujeto encapuchado, fuertemente armado, irrumpió violentamente en un banco, pero no un banco de esos donde hay dinero, joyas, si no un banco de esperma.
- Arriba las manos, esto es un asalto - gritó el ladrón.
Los empleados del banco pensaron que se trataba de una broma, y no era para menos, después de todo ¿quién demonios se atrevería a robar un banco de esperma? ¿Monica Lewinsky, la secretaria del ex presidente Bill Clinton? ¿La mafia de las solteronas feministas despechadas?
El Negro Gambarte, encargado de la limpieza del banco contestó:
- Amigo, estás desubicado como chupete en el orrrrto! El banco esta en la otra cuadra!.
Y bien dijo esto, todo el personal estalló en una profunda carcajada que retumbó en todo el salón...
- Silencio!! - bramó ofuscado el ladrón-. Y dirigiéndose a la empleada que atendía detrás de un mostrador, le ordenó a punta de pistola que depositase todo el líquido seminal en un vaso que llevaba consigo.
Otro empleado del banco, Octavio Salvatierra, gordito y de gafas intentó hacerse el gracioso y sugirió al borde de la risa:
- Amigo, no hace falta tanta violencia, yo hace rato que no tengo una cita...si quiere puedo llenarle ese recipiente gratis. Y todo el mundo volvió a reírse...
Un joven veinteañero que estaba esperando su turno para donar esperma se sinceró:
- Oiga amigo, si quiere puede ordeñarme y llevarse mi material genético calentito, al pie de la vaca!.
El ladrón pronto perdió la paciencia y realizó un disparo al aire advirtiendo que el próximo gracioso terminaría muerto. Fue recién en ese momento que todo el mundo guardo silencio. Ya no quedaban dudas de que todo esto era algo serio, muy serio.
La chica del mostrador, temblando de miedo y al borde de las lágrimas, siguió las órdenes del ladrón al pie de la letra. Así se dirigió a una enorme conservadora donde había una gran cantidad de frasquitos rotulados y codificados que contenían el esperma de los donantes. Entonces preguntó:
- Sr. Ladrón, cómo lo prefiere de padres rubios, negros, con habilidades para la música, el deporte o las matemáticas?
- Estúpida!! Eso no importa. Meté todo en este vaso y te lo tomás a todo! - ordenó el malviviente.
La muchacha lloraba desconsolada y pero no tuvo más remedio que tragárselo todo. Al principio estuvo al borde del vómito, pero las arcadas fueron cediendo en intensidad a medida que fue bebiendo. Y mientras el personal del banco miraba con repulsión la desagradable escena, el ladrón parecía disfrutarla.
El personal del banco seguía sin entender nada de lo que pasaba. Finalmente la muchacha bebió todo el semen y el ladrón se quitó la máscara y dejó su arma en el piso. La muchacha pudo reconocer al sujero, era su novio...
- ¿Pero Mario qué hacés? -dijo extrañada.
- ¿Viste? ¿Viste tontita que no era tan feo?



